Creo que todos en algún grado y de algún modo lo hemos sido. La rebeldía es como un grito en la cara de aquello o aquellos que sentimos se opone a nuestros deseos, a lo que entendemos, según nuestro criterio, debe ser u ocurrir.
Nos rebelamos muchas veces en contra de algo o alguien que nos hiere y que por lo general es mayor o más poderoso que nosotros. Nos rebelamos contra el sistema, nuestros padres, el gobierno... Pero ¿qué pasa cuando el que sentimos que nos hiere es el mismo que tiene la capacidad de curar la herida? ¿Cuando quien sentimos es el que nos oprime, es realmente el que tiene la llave para proveernos la libertad? Inclusive, ¿qué ocurre cuándo el mismo acto de rebeldía termina siendo mucho más destructivo?
Sinceramente, yo soy bien boba para estas cosas. No soy muy piquetera que digamos. Sin embargo les confieso que hubo un momento en mi vida en el cuál tuve que hacerme estas preguntas. Un momento en el cual sentí como que Dios me estaba hiriendo, me estaba oprimiendo, estaba pisoteando mis sueños y mis planes. Peor aún, estaba destruyendo sueños y planes que hasta ese momento estaba casi segura los había puesto él mismo en nuestro corazón.
Ante este gran sentido de pérdida y vacío pensé que solo quedaba una cosa por hacer: rebelarme. "¿Qué dices Dios? ¿Que tú quieres que ore? Pues no lo voy a hacer. Te puedes sentar a esperar que yo me ponga a leer la Biblia o me congregue. Y si es que voy al culto, no esperes que cante y aplauda. De mí no esperes mucho. ¡Este abuso se acabó! " (final del berrinche)
Yo, que no tengo una vena de subversión en mí, me propuse no darle a Dios lo que de mí pedía, "privarle" el beneficio de mi presencia. Claro, ahora lo pienso y sé que se escucha súper pretencioso, pero ahí les va, ocurrió así -como el programa. ¿Saben qué pasó? Me salió. Logré no leer la Biblia, dejar de cantar y aplaudir al son de las canciones en el devocional, si es que llegaba al culto. No fue muy difícil dejar que mi naturaleza floreciera y se alimentara mi carne de ocio y dejadez.
En medio de todo esto pude notar algo. En mi empeño por privarle a Dios de mi presencia me di cuenta que eso resultaba en privarme yo de la suya. De alguna manera pensaba que dejar de hacer los ejercicios me haría sentir libre. Libre de hipocresías pues no sentía en mi corazón el realizarlos, así que ¿para qué?
Sin embargo, en mi esfuerzo por zafarme de Dios, choqué de cabeza contra una gran pared de amargura que no me dejaba ver hermosura ni hallar placer ni gozo en nada. Mi espíritu se retorcía dentro de mí y "libertad de Dios" se tradujo en presa de la ansiedad y la depresión. Mi gran acto de rebeldía resultó ser el mayor acto de sabotage originado por mí hacia mí en la historia de mí. Tenía dos opciones. Seguir así y ver hasta dónde me llevaba el camino de la rebeldía - el cual me llevaba ya por el camino del la amargura LITERALMENTE- o dar media vuelta y tomar el camino opuesto. Esto significaba someterme. Someterme al que tenía todo lo que necesitaba desde el comienzo para enfrentar la crisis. Someterme al único que podía realmente sanar todas mis heridas. Rendirme ante aquel que podía transformar y dar sentido a mi dolor. Entregarme en los brazos de aquel que podía consolarme y amarme y darme todo lo necesario para salir adelante con un nuevo norte y sentido de propósito.
¿Y saben qué pasó?¡Me salió!
Este no fue tan fácil como lo primero, pero en esta ocasión Dios estaba ahí para traerme de vuelta. Su Espíritu se sumergía y brincaba dentro de mí guiándome hacia la libertad, trayéndome de vuelta a la vida, devolviéndome poco a poco el color. El daño que yo misma me causé terminó siendo peor, pero aún así Dios me rescató de ese reguero y me salvó de mí, otra vez. Ahora estoy aquí escribiendo esto y con la autoridad de alguien que ha ido al lado oscuro de la fuerza y ha regresado, te pido con el corazón que acabes tu tiempo de rebelión hoy. Regresa y opta por la opción menos popular pero capaz en este caso de salvarte la vida. Si. La vida.

Nada como haberlo vivido y así poder ayudar a otros con la autoridad que viene de Dios! Gracias por compartirlo!!!
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