About Me

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Hola! Mi nombre es Charlotte. Amo a Dios y amo cómo me ama a pesar de mí. Su misericordia me ha moldeado y por Su gracia he tenido el privilegio de experimentar tantas aventuras. Nacida y criada en la Isla del Encanto, Puerto Rico. Actualmente resido y sirvo en el país de Uruguay a través de la Alianza Cristiana y Misionera junto a mi esposo y nuestras dos hermosas hijas. Siempre he disfrutado el escribir, no obstante en esta nueva etapa en la que me encuentro, siento más que nunca el deseo de hacerlo. No es que crea que tengo la vida más emocionante del mundo. Ni tampoco que mis experiencias están tan por encima que deben ser compartidas. ¡Qué va! Solo quiero escribir.Y si alguien lee y se siente entretenido, qué bien. Si alguno lee y se siente comprendido y bendecido, ¡mejor todavía!

Wednesday, August 30, 2017

Me reí

Canción de Sara

Y me reí.

De lo que no podía ser
De lo que deseabas hacer
De tus sueños para mí

Me reí.

Al escucharte hablar
Al escucharte compartir
Sobre planes imposibles

Me reí.

Al ver el tiempo pasar
Me reí

Mientras esperaba con incredulidad
Me reí

Entre la duda y la esperanza
Me reí

Hasta que me volviste a visitar
Con tu plan imposible realizado
Para mi alma un gran regalo
Con tus promesa por cumplir.

Y entonces,
entendiendo muchas cosas
Con un corazón deslumbrado
Otra vez y como nunca antes

Reí.

˜ CMS

Monday, March 6, 2017

El misionero de los zapatos

El 28 de febrero se cumplió un año desde que salimos de Puerto Rico para mudarnos al Uruguay. Sin embargo, el mismo día que salimos no fue el día que llegamos. El 29 de febrero/ 1 de marzo cumplimos un año de haber llegado a la República Oriental. Sí. El viaje fue largo… En más de un sentido.

Al llegar esta fecha, como suele suceder con estos asuntos, me puse media cursi y melancólica lo cual me llevó a reflexionar sobre cómo llegamos hasta aquí. Un avión hizo el trabajo al final, claro,  pero el viaje comenzó mucho antes de ese 28 de febrero del 2016. 

Desde muy temprano tanto mi esposo Oscar como yo sentíamos en nuestro corazón la certeza de que dedicaríamos nuestra vida a trabajar para el Reino de Dios.

Nunca olvido esa noche de jueves a finales del año 2005 en la que, sin planificarlo mucho, aceptamos la invitación de nuestros amigos a la actividad de su campaña misionera que celebraban esa semana. Era la iglesia de la Alianza (nuestra denominación- Alianza Cristiana Y Misionera) en Dorado (shout out!)  No recuerdo mucho de la actividad per se. A  decir verdad, ni siquiera recuerdo el nombre del misionero ni el país en el que servía. Sorry! Pero lo que sí recuerdo es la última parte de su mensaje. 

Sacó un par de zapatos claramente viejos y usados. Ese par definitivamente había visto mejores días. Habló sobre cómo él y otros misioneros estaban ya corriendo la parte final en la carrera de la fe. Pero en sus corazones pesaba una gran interrogante y retumbaba el eco de una oración- “Señor, ¿a quién pasaremos la batuta?" Y entonces, la pregunta.

A parte de “¿quieres ser mi novia?” y “¿te quieres casar conmigo?” ninguna otra pregunta en mi vida adulta (o al menos muy pocas hasta ese momento) había estremecido tanto mi vida, ni llenado mi corazón de tantas emociones. Mirando aquel viejo par con una mezcla de ternura, urgencia y fe, lanzó el reto- ¿quién llenará estos zapatos?”

¡Mi corazón latía a las millas! De estas veces que no solo tú lo oyes sino que juras que todos  los que están cerca también lo pueden oír y no sabes si llorar, reír o pedir que llamen al 911.  Con una seguridad tremenda- a la vez humana y sobrenatural- y como si lo hubiésemos ensayado en perfecta unanimidad, más coreografiado y coordinado que un tango, nos pusimos en pie mi recién esposo y yo y pasamos al frente. Y así respondimos al llamado del misionero de los zapatos. No cabía dudas, aquel llamado era para nosotros. Aquella noche era para nosotros. Aquellos zapatos eran para nosotros. 

Luego de esto, al cabo de unos meses todas las puertas se abrieron y decidimos el lugar donde habríamos de servir. Todo salió perfecto. 

Eso suena precioso. Pero nada más lejos de la verdad. 

Nos siguieron años (sí, años) de cambios, pérdidas, decepciones, dudas, victorias, alegrías y tristezas. No. No todo fueron puertas abiertas, a pesar de que Dios sí nos había separado y llamado a esto, muchas cosas ocurrieron en el camino antes de que estas palabras se cumplieran en nuestra vida. Muchas veces nos desesperamos y en ocasiones hasta sentíamos que nuestra fe se debilitaba. Pero, ¡gloria a Dios que en nuestra debilidad se hace fuerte y se perfecciona su amor! En medio de cada uno de esos valles y de esas montañas, en medio de la incertidumbre una cosa permaneció constante y verdadera: Dios estaba con nosotros. 

Hace a penas 2 años, vimos y respondimos al anuncio de “se busca gente para servir en Uruguay” en la página de la Alianza. ¿Y saben qué nos tocó hacer? Nada más y nada menos que continuar la tarea y servicio de una gran mujer y sierva de Dios que  recién se retiraba y dejaba unos “zapatos que llenar”. Pudimos ver y entender cómo muchos de los procesos difíciles que atravesamos fueron dando forma y equipándonos para lo que vendría. Cada experiencia iba preparando nuestros pies para los zapatos que habíamos de calzar.¡Ahora nosotros seríamos los misioneros de los zapatos! 

La palabra de Dios  se cumplió. Porque, verán, eso es lo que pasa siempre con la palabra de Dios- se cumple. 

Quizás estás pasando por un momento difícil y hasta has comenzado a dudar de la bondad y del plan de Dios en el mundo y para tu vida. A lo mejor ves a tu alrededor y lo que quieres es salir corriendo. Puedo decirte con toda certeza, que Dios está contigo. Las palabras de Jesús a Pedro cuando este estaba completamente confundido por lo que estaba pasando a su alrededor saltan de la página y cobran vida cuando dice - "Ahora no entiendes lo que estoy haciendo”, pero después lo entenderás.” - Juan 13:7. Su plan es bueno y su voluntad es hermosamente misteriosa y perfecta. 

Me parece que ese corito de antaño que cantábamos sobre nuestra fe y la mano de Dios a son de pandereta, proclama una media verdad. Antes que la fe, la mano de Dios se mueve por algo todavía mayor: Su amor. Y es precisamente por eso que podemos confiar en él, en sus intenciones y en sus propósitos. 


Puede ser que igual que Pedro, Oscar y yo ahora no lo entiendas o veas del todo. No obstante, te invito a cobrar ánimo y a que pongas tu confianza en este Dios que es movido por su amor, pues cuando menos lo esperes, todo hará sentido. Y llegará el día en que mirarás hacia atrás y dirás: "¡Ahora lo entiendo!” mientras Dios amarra con la ternura digna de un padre amoroso los gabetes de tus nuevos viejos zapatos. 

Saturday, December 3, 2016

La respuesta es Navidad


En estos días estuve leyendo el encuentro de Jesús con Nicodemo descrito por Juan en el cap 3. De entre todas las joyas que pueden haber en esta conversación y en este capítulo, no pude evitar fijarme en algo que no había notado antes. ¡La conversación de Jesús y Nicodemo fue sobre navidad! 

Dale. Búscalo. Yo espero…. ¿Ya? ¿Lo viste? 

Nicodemo hasta ese momento posiblemente vivía una vida bastante tranquila pensando que todo estaba en orden. Creía en Dios, buscaba portarse bien y ser un hombre admirable y  de provecho en la sociedad. De momento llega este muchacho que hablaba con demasiada confianza y utilizando absolutos sobre el cielo y sobre Dios, la vida, la muerte y muchos otros asuntos concernientes al corazón. Y a Nicodemo se le movió el piso. 

Cuando se encuentran, nuestro amigo arranca la conversación dándole algo de crédito a Jesús como diciéndole, "no estás tan loco, realmente creo que hay algo especial en el asunto.”  Jesús,  me parece que casi interrumpiendo, va al meollo del asunto y su respuesta es: navidad. 

Mis niñas recién nacidas :)
La palabra navidad significa nacimiento. Esto es precisamente lo que Jesús le presenta a Nicodemo… y a nosotros. No es suficiente solo creer en Dios. Hace falta mucho más que solo portarse bien y querer hacer lo bueno. Nuestro espíritu está muerto, fue asesinado por el pecado y necesita un milagro para ser traído a la vida nuevamente. Más que un espíritu zombie o monstruo de Frankenstein, Dios propone algo completamente nuevo. Tan nuevo, lindo y lleno de posibilidades como un bebé recién nacido. 

Lucas 1:35, 37 narra otra conversación donde se da una respuesta muy similar a la de Jesús con Nicodemo.

 Respondió el ángel y le dijo:
—El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el santo Ser que nacerá será llamado Hijo de Dios…. Porque ninguna cosa será imposible para Dios.

Esta historia también es sobre navidad. De hecho, ¡esta es sobre la navidad que hace posible todas las navidades! Lo que describe el ángel sobre el nacimiento de Jesús, explica justo lo que ocurre cuando aceptamos el mensaje del evangelio. Este nuevo nacimiento del que le hablaba Jesús a Nicodemo. Comienza con la gracia de Dios y luego nuestra entrega y sumisión. Después el Espíritu Santo de Dios viene sobre nosotros. Y el producto final de este proceso sobrenatural es un ser nuevo, santo y separado que lleva por nombre, hijo de Dios. 

Qué maravilloso que este nuevo nacimiento no solo nos da una nueva naturaleza sino que nos da una nueva familia y un nuevo nombre. Ya no soy hija del pesimismo, de la maldad, ni la ansiedad. No le temo ni a la luz ni a la oscuridad. Este mundo no me ata y aunque vivo en él, no le debo nada. Y, ¿la muerte?  ya no me intimida. Soy una nueva persona. 

Igual que Nicodemo y María, la pregunta de muchos ante esto es, ¿cómo puede ser posible?   Al ver el estado en el que se encuentra el mundo hoy, muchos podrían dudar este asunto del amor de Dios. Otros, ante todo lo que está ocurriendo ven su vida y comienzan a cuestionar cuán conformes o satisfechos están con su relación con Dios, o si realmente tienen una relación con él. La respuesta a esto, igual que el ángel a María, igual que Jesús a Nicodemo, igual que Dios a la humanidad es: NAVIDAD

Navidad es la gracia de Dios demostrada en Jesús, haciendo lo imposible posible para salvarnos. Así de extraño y sobrenatural es su amor. Pero este amor requiere una respuesta. Nacer de nuevo comienza con un acto voluntario de nuestra parte. Comienza con amar más la luz que las tinieblas. Con reconocer y aceptar mi presente estado y condición de muerte.  Comienza con creerle a Jesús. 

Así que te invito en este momento, aquí y ahora a que respondas a este amor y hagas de la Navidad, más que una época,  una realidad en tu vida. 


 »Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito para que todo aquel que en él cree no se pierda mas tenga vida eterna. 17 Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo sino para que el mundo sea salvo por él. 18 El que cree en él no es condenado; pero el que no cree ya ha sido condenado porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. 19 Y esta es la condenación: que la luz ha venido al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz porque sus obras eran malas. 20 Porque todo aquel que practica lo malo aborrece la luz y no viene a la luz para que sus obras no sean censuradas. 21 Pero el que hace la verdad viene a la luz para que sus obras sean manifiestas que son hechas en Dios.


Juan 3:16-21

Thursday, May 5, 2016

El día que Dios me dijo que me amaba con una lavadora.

Hace tres años se me dañó la lavadora. Y como suele suceder con estos asuntos, no sólo se dañó la lavadora sino que decidieron unirse en solidaridad la nevera y el microondas.  Muerte, destrucción, desolación...La nevera se pudo arreglar bastante fácil (un saludito a Batista Refrigerating!). Llamamos a un técnico que vino para la lavadora; dio tres martillazos, apretó 5 tornillos y nos cobró $90. Ese CPR logró que la lavadora echara un último suspiro lavando una tanda más de despedida. Luego de eso expiró definitivamente. Económicamente no estábamos como para comprar enseres nuevos y mucho menos una lavadora. De hecho, bastante nos dolieron los $90 del pseudo-arreglo.  

Este asunto me agobiaba bastante, principalmente porque yo estaba embarazada y pronta a parir. Necesitaba que mi lavadora funcionara bien, pronto. 

El tiempo pasó, Sara nació y todavía no tenía lavadora. Un día me encontraba yo muy frustrada y cansada, de esos día que uno siente que no da pie con bola y nada parece cuajar. Ustedes saben, de esas veces que pequeños detalles y asuntos cotidianos se van juntando hasta que se hacen demasiado grandes y sientes que te sacan el aire. Más que nada, no sé por qué me quitaba tanto la paz la falta de una tonta lavadora! Sentía que esa era la “cherry del sundae”.  Así que oré.

Ese domingo, todavía sintiéndome un poco derrotada pasé al altar durante el llamado. No estaba segura qué decir, pero sabía que necesitaba estar ahí. Lo único que pude decir fue:  “Señor, acuérdate de mí. Dime que me amas.”

Ese mismo domingo, unos muy buenos amigos nos llamaron para decirnos que nos habían comprado una lavadora. Estos amigos no eran millonarios, inclusive ellos mismos acababan de recibir a su primer bebé. Simplemente lo hicieron. 

Entonces vino a mi mente mi oración: "Acuérdate de mí. Dime que me amas." 
Así que siempre recordaré ese como el día en que Dios me dijo que me amaba... con una lavadora! Poco después también me lo dijo con un microondas, el cual también recibimos como regalo por parte de gente muy muy amada.


Aquí estoy el día en que recibí mi nueva lavadora "Lola Kenmore"
He estado por contar esta historia desde que comencé el blog. Sin embargo, no es hasta ahora que la recuerdo y encuentro el contexto perfecto para insertarla.  Milagros que aun con el pasar del tiempo siguen alimentando y cambiando mi vida, haciéndome recordar quién es Dios cuando más lo necesito.

El punto de esto es el siguiente, Dios sabe lo que necesitamos. El siempre sabe. No solo el qué sino también el cuándo y el cómo.

 Desde el comienzo  Dios ha estado supliendo cada necesidad de su creación. Luz, espacios, alimento, compañía, comunidad, trabajo, descanso... Todo lo que era necesario Dios lo anticipó y lo suplió. Aún cuando el hombre le dio la espalda y se reveló en su contra Dios siguió proveyendo. 

Sacrificios, sacerdotes, pactos, leyes, promesas- todo para asegurar y proteger el original y más importante derecho inalienable de la raza humana: conocer y relacionarse con su Creador. 

Jesús fue y es la respuesta última a la necesidad más profunda de todo ser. Y cuando nos unimos a su familia, a su Iglesia, entonces tú y yo nos convertimos en la respuesta a lo que el mundo necesita. No por nuestras destrezas o talentos, sino por la esperanza  que ha nacido nueva en nosotros. 

En nuestro caso, como ya saben esta esperanza nos ha movido a servir en Uruguay. Un país esclavizado por los dioses de este siglo. Caracterizado por los más altos porcentajes en suicidios, divorcios, abortos (los cuales son legal) de éste lado del mundo, todo como producto de su libertinaje y secularismo. 

Al movernos puedo decir que la lista de cosas que sentimos que necesitamos es larga. Y confieso que todavía de vez en cuando, hago la misma oración de hace tres años.
Lo mejor del caso es que Dios sigue respondiendo! Y me recuerda que lo más que necesito es hacer su voluntad, porque de lo demás -igual que ha estado haciendo desde la fundación del mundo- se encarga él. 

Esta es la realidad no solo de Uruguay sino del mundo en el que vivimos. Y es a este mundo con una profunda y agonizante necesidad de Cristo que hemos sido enviados.
Tú puedes ser la respuesta a la oración de alguien. Tú puedes ser la provisión de Dios para alguién.  Que tu vida y la mía sean eco siempre de las palabras de Juan y luego de Jesús cuando decían: ‘El Reino de los Cielos se ha acercado!” 

Entonces, no dejemos que nuestras necesidades nos distraigan o detengan, antes bien hagamos la voluntad del Padre. Confiemos en que él es un padre bueno que sabe lo que necesitamos y no fallará en proveerlo. Busquemos primero el reino de Dios y su justicia. Ejercitemos nuestra fe cada día manteniendo los ojos y los brazos abiertos a la provisión de Dios. Que nuestro corazón se mantenga atento a su voz y a sus “te amo” de cada día. Desde una abrazo hasta una lavadora, nada es muy pequeño o muy grande para él. 


Y este mismo Dios quien me cuida suplirá todo lo que necesiten, de las gloriosas riquezas que nos ha dado por medio de Cristo Jesús. Filipenses 4:19

Quieres mantenerte al tanto y colaborar con nuestra obra con la Alianza Cristiana y Misionera acá en el Uruguay? Presiona aquí y síguenos!

Thursday, March 31, 2016

Un mes...

Un mes, cuatro semanas, 28 días contemplando y disfrutando  un nuevo panorama. Absorbiendo un entorno desconocido, observando gestos y ademanes, asimilando nuevas expresiones. Un mes de tortas, tartas pascualinas, medias lunas “rechenas” de dulce de leche, y chivitos… Un mes de español mezclado con portugués (portuñol), aprendiendo a intercambiar el “ok” por el “ta”, la fresa por la frutilla o el morango, la piña por el ananá y la toronja por el pomelo. Un mes, cuatro semanas, 28 días en la República Oriental del Uruguay. 



Es increíble lo mucho que puede ocurrir en tan poco tiempo y más aún las diferentes emociones que se pueden llegar a sentir. Se siente la alegría de saber que estás cumpliendo con tu labor y la satisfacción profunda de saber que estás en el lugar correcto en el momento preciso. Esa emoción de cuando se monta un rompecabezas y vez las piezas encajando sin ser forzadas y todo empieza a hacer sentido.  

Por otro lado, también se siente el dolor de las separaciones recientes y el adiós de personas que hasta entonces habían sido parte integral de tu vida cotidiana. Se siente la nostalgia por la lejanía y lo extraño de saber que la vida continúa y el mundo sigue girando aún sin nosotros estar allá y sin ellos estar acá. Se siente la soledad de una manera muy particular. 

Un mes interesante por demás, lleno de una serie de mini eventos desafortunados. Nada mayor, solo que en tiempos como éstos cualquier cosa -aún lo más trivial- se siente devastador. Perderse, no poder abrir una cuenta de banco, no encontrar casa, dormir los 4  en una misma cama, tratar de encontrar en el supermercado algo familiar para poder cocinar y no entender bien porque todo está en portugués porque llegaste a hacer compras a un supermercado en Brasil, las niñas no quieren dormir,  enfermarse y no tener un Walgreens en cada esquina con un CVS al frente para conseguir medicinas, combatir lo que parecía un ejercito de cucarachas, comprar enseres y darte cuenta que no tienes idea de cómo operarlos… Otra vez, nada terrible pero aún así cosas que pueden llegar a probar tu paciencia, tu fe y hasta hacerte pensar: “por qué estamos aquí?”

Interesantemente, el mismo día en que cumplimos un mes acá en el Uruguay, celebramos uno de los eventos cruciales (y uso el adjetivo con todo el sentido e intensión) en el cristianismo. Me refiero a la celebración de la Pascua. El momento en el que celebramos que Jesús murió en una cruz como pago por nuestros pecados y resucitó para darnos vida. Celebramos el gozo y la libertad que esto produce en las vidas de todos los que los aceptamos. Celebramos que ahora por medio de Cristo somos hechos hijos de Dios. Celebramos la vida. La verdadera vida. 

Por qué estamos aquí? varias veces lo he preguntado en este mes. Ayer mientras leíamos y recordábamos la historia de la pascua como familia, mi corazón me recordó la respuesta. Estamos aquí porque El resucitó. 

Porque aquí hay muchos que no conocen esa historia o no han tenido tan siquiera acceso a una fuente fidedigna de la misma. Porque hay muchos que todavía andan buscando entre los muertos al que vive. Porque hay una iglesia pequeña pero fuerte que se levanta día a día a hacerle frente a las tinieblas que encubren esta nación. Estamos aquí porque queremos alcanzar aquello para lo cual también fuimos alcanzados por Jesús. Porque a la luz de la resurrección todo cobra un nuevo sentido. Y finalmente, porque ningún sacrificio parece demasiado grande luego de Su sacrificio y ninguna cruz demasiado pesada luego de Su cruz. 

Así que te animo a que sirvas, sea lo que sea que Dios te ha dado para hacer, en donde sea que te ha puesto para que lo hagas. Y cuando ocurran cosas que te hagan sentir que los poderes de este mundo se salen con la suya y te hagan preguntarte, “por qué estoy aquí?” recuerda la cruz. Recuerda la tumba vacía. Repite fuerte en voz alta para que el infierno lo escuche y tu corazón recuerde la siguiente promesa de victoria final y absoluta alcanzada hace dos mil y pico de años atrás y que ha mantenido en pie de lucha a miles de cristianos en diferentes eras y dificultades:

“Dónde está, oh muerte tu victoria? Dónde está, oh muerte, tu aguijón? Pues el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado es la ley. Pero gracias a Dios, quien nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo. Así que, hermanos míos amados, estén firmes y constantes, abundando siempre en la obra del Señor, sabiendo que su arduo trabajo en el Señor no es en vano.” 
1 Corintios 15:55-58

Por eso estamos aquí.

28/03/2016


Hello from the other side….!

Aquí mi esposito posando en el aeropuerto en PR con la pequeña mudanza. 
Lo sé. Hace un tiempito que no escribía nada y todo se debe a que durante los pasados meses estuvimos en los últimos preparativos para nuestra mudanza al Uruguay. Yes, Uruguay. Hemos venido a este país a través de la denominación de la cual somos parte, Alianza Cristiana y Misionera, a servirle y amarle con nuestros dones y talentos. Más adelante les cuento por qué Uruguay.

Por ahora les dejo saber que si quieren conocer más sobre lo que Dios está haciendo en nuestras vidas y acá en el sur me pueden seguir por aquí! También pueden seguir nuestro newsletter en la pagina oficial de la Alianza.
A través de ésta última pueden obtener información sobre cómo apoyarnos en oración y económicamente.

No leemos pronto!
Super cansados por las cuchucientas mil horas de viaje. Mi cara, I know...

Monday, November 16, 2015

Yes, let's #pray

If we say we're going to #prayforparis and #prayfortheworld, then let us truly do so. Yes, let's #pray. Let us fall unto the ground. Let our knees hit the floor and our face kiss the dirt , with our hands clutching the soil. Yes, let's #pray. With throbbing hearts and sobbing souls, let our eyes weep tears of pain and repentance and desperation. #Pray words of anger, sorrow or despair, pray silence and doubt and fear... He does not mind. Fight Him, challenge Him, ask Him. If there is a moment to call that greater force that brought the world into existence by His name, leaving aside all the preconceived notions, judgement and pride, it is now. Because #prayer is so much more than sending good thoughts with a wishful heart. #Prayer is a conversation. A connection. An exchange. Yes, let's #pray. Because only when we truly do so, #prayer will become alive and effective and beneficial for them, for us, for the world. Yes, let's #pray. 

Tuesday, November 10, 2015

El ride más importante de mi vida

He visitado Disney 25 veces. No me refiero a que he ido muchas veces, usando el 25 como una exageración. No. He estado allí 25 veces. Desde antes de cumplir el año y luego cada año y verano subsiguiente de mi vida estaba separado para visitar al ratón. No me quejo. Hello, es DISNEY! Tengo muchos recuerdos bonitos de esos momentos junto a mi familia. 

Yo no soy precisamente la más atrevida cuando de atraccciones y rides se trata. De niña, mucho menos. Splash Mountain era el cuco. Ver ese tronquito menearse y ser arrojado al vacío conmigo adentro no me era sinónimo de diversión. Pero había que hacerlo, ir al parque y no montarse ahí era casi un sacrilegio. Además de que reconocía el sacrificio económico que representaba para mis padres el estar allí, después de todo estabamos allí -en parte- porque ellos querían que yo me divirtiera. Por eso nunca olvidaré el momento en el que tomé la gran decisión de arriesgar mi vida y montarme en el tronquito. 

Papi hizo la fila conmigo. Estuvimos allí por horas haciendo la kilométrica fila (no habían fast passes. I know...). Iba todo el camino pensando en todas las posibilidades que iban desde tener el mejor momento de mi vida hasta morir trágicamente en un accidente freaky. Hasta que llegó el momento de la verdad y llegamos al lugar donde nos teníamos que montar en el tronco. Tenía náuseas, ganas de ir al baño, sudé frío, y las piernas me temblaban.  El miedo me venció y llorando desconsolada le dije a papi que no podía montarme. Me sentí tan mal. Sentía verguenza y estaba molesta conmigo misma. Afuera de la atracción podía ver a las personas que habían estado en la fila con nosotros y que sí se habían montado. Se veían tan contentos y alegres de haberlo logrado. Esto hizo que mi frustración fuera aún mayor y que me sintiera tan arrepentida de no haberme atrevido. Era un sentimiento que no quería volver a experimentar.

En estos días, esta memoria ha cobrado un significado especial debido al momento tan significativo en el que me encuentro en mi vida. Mi esposo y yo hemos sido aprovados como Trabajadores Internacionaes por nuestra denominación y estaremos trasladándonos con nuestras niñas a principios del 2016 a Uruguay para servir allí.

Qué tiene que ver Splash Mountain con esto? Todo! Al menos la experiencia para mí es muy parecida. 

LLevo toda mi vida cristiana tratando de entender lo que significa que Dios tiene un plan para mi vida y poniendo todo mi empeño en no ser obstáculo para que éste se lleve a cabo. Y ahora que llega el momento de la verdad en el que veo delante de mis ojos y mis pies como se abre este nuevo camino, la razón por la cual soy como soy, la oportunidad de tener la experiencia más importante de mi vida, de momento siento esa misma sensación de antes de montarme al tronco. Me tiembla el corazón y me pregunto cuán necesario es esto para mi vida y la de mi familia. Siento miedo y ansiedad y mi mente se llena con todas las posibilidades. Me abrazo a Dios y le digo llorando, "no sé si puedo lograrlo."

No obstante, al igual que en aquella fila de aquella atracción,  esta vez también tengo a mi Papá conmigo. Mi Padre celestial que ha estado ahí haciendo la fila conmigo, preparándome,  recordándome que no me voy a montar sola, que él estará conmigo en cada curva, cada momento, cada caída, cuando sienta emoción y cuando sienta temor. El estará. 

También puedo ver a aquellos que ya se han tirado la maroma. Aquellos que han vivido la aventura de creerle a Dios y han confiado y seguido  su voluntad. Escucho sus historias y me siento tan animada. No quiero volver a sentir que me pierdo de algo, al igual que en Splash Mountain, solo porque sienta miedo, aún si ese temor que siento es legitimo. No quiero perderme nada de esas obras buenas que Dios preparó de antemano para que anduviera en ellas (Efesisos 2:10). Estoy decidida a que esta vez mi ansiedad no me dentendrá de embarcarme en la aventura más emocionante, importante y significativa de mi vida. 

El verano siguiente y muchos veranos después de ese regresamos al parque brindándome nuevas oportunidades de conquistar a mi gigante. Enventualmente logré montarme en Splash Mountain. Ya hasta me monto en la primera fila! (Ay, ya! Tita Valiente! ;) )

En la vida no siempre tendremos la dicha de que una oportunidad de esas “cambia-vida”  toque a nuestra puerta dos veces. Dios es soberano y bueno, pero solo tenemos una vida. Un verano. Un momento crucial de decidir si vivo mi vida para el miedo y la ansiedad o si confiaré y le tomaré la palabra a mi Padre cuando me dice: No temas, porque yo estoy contigo; no te desalientes, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré, sí, te sostendré con la diestra de mi justicia. Is.41:10


Yo me voy a montar. Y tú, qué vas a hacer?

Thursday, February 26, 2015

Perdidos… part deux

Los GPS son de Dios.  

Como escribí en la primera parte de este post, soy malísima con las direcciones, así que cualquier artefacto y/o aplicación que me ayude a llegar a mi destino es una bendición. 

En la vida cristiana muchas veces se hace la comparación entre un mapa y la Palabra de Dios. La Biblia como GPS. El lugar en el cual podemos encontrar la voluntad de Dios para nuestras vidas, el camino que debemos seguir.  

Peeeeeero, 

no es hasta que se nos presenta una decisión grande,
un cuchillo en el camino,  algo que puede cambiar el rumbo de nuestra vida, que esta imagen prueba su temple.

Debo tomar ese trabajo? Debo dejar ese trabajo? Debo mudarme? Dejar el país? Cambiar de iglesia?  Casarme con él/ella? Estudiar esto o aquello? Ser misionero? Pastor? Maestro? 

Y oramos y leemos la Biblia y todavía al final no estamos seguros de qué camino tomar.  

Por qué?


Mi humilde opinión  basada solo en mi propia experiencia con misma, es que hay algo más. No se trata solo de el destino o la decisión final.  Google maps guiándome del punto A al punto B. 

Si soy sincera debo aceptar que más que querer saber la voluntad de Dios para X o Y situación, lo que  verdaderamente quiero la mayor parte del tiempo  es que me revelen el futuro. No quiero un GPS, quiero un clarividente que me diga si hay o no rotos en la carretera, si habrán policias y cuantos, si se me va a reventar una goma o si tendré un accidente. Porque probablemente si supiera esto de antemano no saldría por la puerta. 

Ni Dios ni su Palabra funcionan así. Y Gloria a Dios que no es así!

Creo que hasta en esto se muestra el amor y la misericordia de Dios en nuestras vidas.  Y me parece que parte de no revelar su voluntad y planes de cantazo es porque nosotros no podemos manejarlo! No puedo manejar todos los detalles, yo no sé lo que él sabe. Yo no tengo su mente ni su visión. Nuestras perspectivas son diferentes. El es Dios… y yo no! Si lo hiciera, si revelara paso por paso dando detalles de cómo todos los eventos se irán desarrollando, creo que me encerarría en un cuarto en mi casa y nunca saldría.

En su amor y conociendo de qué estoy echa, Dios me da solo lo que necesito. Una pieza, un vistazo, lo suficiente para encender mi curiosidad e interés. Lo necesario para que aprenda a confiar en él, lo justo para producir en mí paciencia y alimentar mi fe.  En medio de esto el disclaimer de que en este mundo enfrentaremos aflicciones y pruebas, pero la promesa de que él estará con nostros hasta el infinito y más allá. Ok, Jesús no usó esta expresión exactamente, pero creo que no está muy lejos de lo que sí dijo. No? Bueno...

Esto me lleva a hacerme otra pregunta sobre la voluntad de Dios:

Por qué o para qué  quiero saberla?

Esto se queda pal próximo! 

To be continued….


Mientras tanto, qué opinas tú al respecto?

Friday, January 16, 2015

Perdidos Parte I

Nací sin brújula. Soy malísima con las direcciones, nombres de calles, etc. Me pierdo con una facilidad que a veces me asusta. Aquí les va un ejemplo.

Me esperaban en una iglesia en Juncos para dar un taller. Me dan las instrucciones y me dicen que tome el expreso y que coja  una tal “30”. Yo me monto en el expreso pendiente a tomar la 30. Pensaba que en algún momento vería un letrero que diría “salida 30”. Pués así seguí. Pasó un rato muy largo y los números de las salidas seguían subiendo y la aguja de  la gasolina seguía bajando.  Hasta que miro a la izquierda y sobre el horizonte me parece ver la isla de Caja de Muerto. Pensé, “eso no es en Ponce?”. 

Sí. Llegué a Ponce . Ese día aprendí dos cosas que nunca olvidaré mientras viva: cual es la “30”, y el camino a Ponce.

En el cristianismo hablamos de que el se humano sin Dios está perdido.  A lo que suponemos que un encuentro con Jesús rectifica este estatus. Una vez adentro, una vez tu alma es  encontrada y ubicada -por decirlo así- no se habla más del asunto, pues se da por resuleto.  

Aunque esto sí es cierto, en Cristo encontramos nuestro verdadero ser y propósito entre muchos otros regalos y beneficios, me parece que hay una manera de estar perdidos aún después de haber sido encontrados.

Me explico.

Aún después de ser salvos, muchos seguimos dando tumbos por la vida cristiana esperando encontrarnos con La voluntad de Dios en algún punto, así como yo con la elusiva carretera 30. Vamos deseando con todas nuestras ansias que el punto en el que encontremos Su voluntad no quede demasiado lejos de lo que son nuestros anhelos. 

Quizás estoy generalizando demasiado. Por lo menos les diré que yo me he sentido así y me da una ansiedad tremenda, pensar que la voluntad  de Dios es algo completamente opuesto a lo que quiero y deseo hacer. A mí voluntad. 

No hay de otra. Lo cierto es que la voluntad de Dios en efecto está completamente opuesta a mi voluntad y vice versa. 

 La única manera de resolverlo es entregarme a su voluntad, adoptar la suya como la mía. Pero esto, igual que cuando ando perdida por la carretera, me causa mucho estrés, pues pienso en pérdida, muerte, separación. Morir a mí voluntad.  

Y no creo que  exagero. 

Todo lo anterior es justo lo que tiene que pasar. Mi naturaleza, mi carne, mi orgullo y rebeldía deben ser sometidos a lo que Cristo mismo se sometió en la cruz. Esto es, pérdida, muerte, separación.

P.Scahzzero autor del libro  Espiritualidad emocionalmente sana - el cual recomiendo- escribe lo siguiente, “Tenemos miedo a que se haga la voluntad de Dios porque no podemos controlar lo que hará, cuándo lo hará, cómo lo hará, y cuál será el resultado. La voluntad de Dios requiere entrega y confianza, y es algo que no estamos dispuestos a ofrecer.” (Schazzero, 45)

Ouch. 

No obsante, si quiero prosperar en esta empresa no puedo detenerme en lo que someter mi voluntad conlleva. Así no llegaré a ninguna parte, al contrario esto puede hacer que me sienta aún más perdida y lejos del lugar a donde quiero llegar. 

Para lograrlo debo enfocarme en lo siguiente:

  1. La voluntad de Dios es buena, agradable y perfecta (Rom. 12:2). No me estoy sometiendo a un ser sádico, o a un tirano. Tampoco es un juego de azar o escondite. Dios es claro. Y su voluntad está claramente expuesta para todo aquel que quiera seguirla y adoptarla como suya. No me estoy zumbando a un hoyo negro, ni lanzándome a lo loco a un vacío. Dios es bueno y tiene un buen plan para mi vida. Esto es digno de confianza. 
  2. Hubo un tercer día. Jesús no terminó su obra con el sufrimiento de la cruz. El tercer día llegó y con su llegada opacó todo dolor, frustración, vergüenza que la crucifixión pudo haber causado. Esto me aplica también a mí. Si bien es cierto que al entregar mi voluntad habrá renuncia, separación y muerte, igual de cierto es que lo que vendrá después sobrepasará, por mucho cada uno de estos inconvenientes. 
  3. Gano mucho más al hacerlo. Gloria, vida, comunión, esto es lo que gano, esta es la voluntad última de Dios para mí. Y es lo que en el fondo  más anhelo. Es un Win-Win situation...
Esta es una lucha diaria, algo que decido cada día al despertar. Seguir Su voluntad, someterme, confiar... 


Y para esto vivo cada día. Para este preciso momento en donde ya no me sienta perdida. Un olor familiar, un lugar que hace sentido. La Gloria del tercer día. Sé donde estoy, encontré la 30. Ambas voluntades se encuentran porque en realidad ya no hay dos voluntades luchando e interponiéndose una a la otra sino sólo una reinando y dirigiendo. Esta ha tomado el volante y conoce bien la ruta que me llevará a mi destino. 

*Foto  "PR primary 30" by Fredddie - Puerto Rico Department of Transportation and Public Works (design specs). Licensed under Public Domain via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:PR_primary_30.svg#mediaviewer/File:PR_primary_30.svg

Thursday, December 4, 2014

La primera Navidad fue un desastre

     foto: http://christiandifferent.com/category/advent/
                                                          

La llegada de Jesús al mundo no fue peaches and cream. Fue toda una serie de eventos fuertes y dificultuosos desde el momento en que el ángel dijo: It’s a boy! 

Vean conmigo y juzguen ustedes.

Primero, una virgen embarazada. Enough said. Igual, abundemos un poco. Esto le pudo haber costado el matrimonio, la reputación, y hasta la vida a María. Tanto así que tuvo que alejarse por un tiempo. 

Segundo, toda mujer que ha estado embarazada sabe lo incómodo que es trasladarse de un lugar a otro en esos últimos meses. Y todo esposo de mujer embarazada conoce  el estrés y la ansiedad  de tener ese momento de la llegada de su bebé a la vuelta de la esquina. ¡Se les olvida  hasta su nombre!
 Pues, a nuestros amigos les tocó trasladarse con su santa panza y para nuestra información:

“ En el tiempo en el cual Jesús nació, la gente viajaba a pie, en animales o en carretas.
De Nazaret a Belén eran 4 a 6 días de viaje, sobre caminos no sencillos con animales salvajes y ladrones listos a atacar. Normalmente la gente trataba de viajar en grupos para lograr mayor seguridad y proteccion.” bibleview.org

Exactamente.

Tercero, le toca parir fuera de su casa. No solo esto, sino que el relato nos deja saber que los parientes de José que debieron hablerlos alojado, no se dignaron en mandar a cualquier otro primo o tío al sótano con los animales y dejarle el cuarto calientito a la muchachita que estaba con los pies hinchados rompiendo fuente. 
Jesús no nació en un establo. Nació en una casa, pero en el lugar de la casa en donde guardaban a los animales, de más está decir que no era un lugar ideal para parir. 
Puedes ir cambiando la estampa de nacimeinto que tienes debajo de tu árbol… ; )

Cuarto, luego de visitas de varios extraños, los nuevos padres van a presentar a Jesús al templo como era la costumbre. Todo iba bastante bien hasta que Simeón profetiza las siguientes palabras según nos cuenta Lucas 2:33- 35

“ y le dijo a María, la madre del bebé: «Este niño está destinado a provocar la caída de muchos en Israel, pero también será la alegría de muchos otros. Fue enviado como una señal de Dios, pero muchos se le opondrán. 35 Como resultado, saldrán a la luz los pensamientos más profundos de muchos corazones, y una espada atravesará tu propia alma»”

WHAT?! Lo que toda madre primeriza quiere escuchar… NOT!

Todos los padres soñamos con el futuro de nuestros hijos, que sean hombres y mujeres de bien, saludables y felices.  María y José recibieron una dósis de cruda realidad y un vistazo hacia ese futuro complicado de su hijo. María tuvo que vivir con estas palabras haciendo eco en su mente y calando en su corazón toda su vida. Debió haber salido de allí destrozada y asustadísima. Por lo menos esa hubiese sido mi reacción. 


Quinto, le llega noticia al padre de que deben moverse otra vez, por la sencilla razón de que al nene lo están buscando para matarlo. Casi nada.  El corazón de muchas madres fue traspasado con la orden de Herodes de matar a todo niño menor de dos años.

La primera navidad fue una muy difícil.

Sin embargo, hoy recordamos solo lo bueno, lo lindo, las canciones, el coro de ángeles...   No hay espacio para la tristeza en la Navidad. Yo difiero.

Me parece que hemos querido despojar la Navidad de todo elemento extraño y difícil. Pero si hay algo que aprendo de esto es que esta es la época perfecta para recordar nuestras debilidades y dificultades, no para deprimirnos sino para celebrar que en medio de eso y a pesar de eso ¡Dios está haciendo algo maravilloso! 

Celebramos que aunque no somos perfectos y el mundo está terrible, el plan de Dios sí es perfecto y le hace frente a  nuestra maldad y pecado. Aún en este mundo de caos y dificultades el plan de Dios sigue siendo perfecto y tendrá un desenlace fenomenal, a pesar de lo que sea. 

Otra razón para recordar las dificultades características de esta primera Navidad es que apreciemos lo que realmente pasó allí. El sacrificio de Jesús no comenzó en la cruz, comenzó en aquel cuartito para los animales en Belén. Jesús, Dios Hijo, glorioso en majestad y por quien, para quien y por medio de quien fueron creadas todas las cosas, se hizo uno de nosotros contra viento y marea, por amor. 


Igual que la cruz en Semana Santa, hoy en estas Navidades a pesar del obstáculo o dificultad que sea,   podemos celebrar y recordar y disfrutar los resultados y beneficios del evento.  

Así de bueno es Dios. 


Thursday, October 30, 2014

Ruinas.. o lo que aprendí viendo Netflix

Hace un tiempo vi un programa por Netflix (of course!) llamado “Forgotten Planet”, Mundo Olvidado. No solo el nombre suena un tanto “creepy” sino que encima de esto las fotos que utilizan para la promo como preview son todas de lugares abandonados como sacados de un set de película de horror. Tenía que verlo.

El programa se dedicaba a mostrar diferentes lugares alrededor del mundo que se encuentran en un estado de abandono y desolación. Pueblos, ciudades, barrios que antes habían estado llenos de vida ahora completamente vacíos y muertos. Los famosos “ghost towns” o ciudades fantasmas. Muchos quedaron así como resultado de guerras, otros por accidentes nucleares o desastres naturales que forzaron una evacuación inmediata, y otros porque la gente un día simple y sencillamente decidió recoger sus cosas e irse. 

El tono era uno sombrío y como de melancolía. Ver objetos que en algún momento tuvieron algún valor y un significado abandonados, dejados atrás sin sentido ni propósito. Estructuras en las cuales la naturaleza vino a hacer morada y los elementos se dieron a la tarea de redecorar los espacios. Como un álbum en 4D, monumentos que recuerdan lo que una vez fue y ya no es, y que probablemente nunca volverá a ser.

Algunas de estas ciudades en efecto se han convertido en memoriales oficiales de esos estados. Tanto así que el gobierno y las respectivas oficinas de parques nacionales se han dado a la tarea de preservar estos lugares como monumentos históricos. Sin embargo me estuvo muy curioso la manera en la que procedieron con el asunto. 
En vez de arreglar las estructuras que están en la mayoría de los casos a un pelo del colapso, emplean un método de conservación llamado “Arrested Decay”, deterioro arrestado…? Descomposición detenida? Putrefacción contenida? Por ahí va la cosa...

El meollo del asunto es que buscan la manera de mantener la estructura como está, sin arreglarla ni alterarla completamente, sino más bien preservando el estado en el que se encuentra en el momento. O sea, que la estructura que se está cayendo en pedazos, se mantenga tal cual: cayéndose en pedazos… pero sin caerse en pedazos. Ruinas preservadas, símbolos de un pasado triste. 

De momento mi corazón dio un mortal, pa’ trás! Y me dijo, “querida, this is us!” 

Bofetá. Y creo que saben por la línea que voy; realmente, ¡esto se escribe solo! Aun así para beneficio de todos y el propio, aquí va mi rudimentario análisis del asunto. 

El concepto me parece genial, no tanto por describir estos lugares, sino por lo bien que describe el estado en el que se encuentra en ocasiones nuestro corazón. 

¡Cuántos monumentos al pasado! Estructuras viejas que se resisten a caer y que se van convirtiendo en altares. Altares que como encontramos en el Antiguo Testamento vez tras vez solo sirven para pecar.   

Y cuánto nos esforzamos por mantenerlos y preservarlos intactos en su putrefacción. Cuánto tiempo y espacio le dedicamos a estas ruinas que solo traen rencor, amargura y tristeza. Heridas del pasado; lo que me hicieron, lo que hice, lo que no hice, lo que debí haber hecho, lo que debieron haber hecho, lo que me dijeron y dije, lo que no dije,  el que se fue, lo que quedó, lo que pudo ser, lo que no fue, lo que quise que fuera, quien quise ser…. Se mantienen ahí como escenas de una película de terror, persiguiéndonos, embrujándonos y poseyéndonos. 

Y entonces está Dios ofreciendo algo mucho mejor. Primero nos pedirá que confiemos en él. Luego nos pedirá todo lo demás. TODO. Que le entreguemos todo nuestro corazón. Sin este primer paso la cosa no funcionará, porque la realidad es que el corazón de todos sin Dios, sin Jesús  -lo aceptes o no-  está en estado de descomposición. 

Nuestras ruinas, heridas, verguenzas, malicias, amarguras todo necesita cambiar de jurisdicción. Dios me pide que le entregue mi basura. La basura con la que tanto me he encariñado. Pero esto no es todo, lo más lindo es lo que viene después.  A cambio de mi basura me entrega algo espectacular.  El plan de Dios ofrece un nuevo significado y propósito. Espacio para construir sobre las bases de un pasado que ya no me controla porque él me sana y me hace libre. 


Y como nada de lo que yo pueda escribir será mejor de lo que Dios ya escribió, los dejo con esto. 

Isaías 61:3  
A todos los que se lamentan en Israel les dará una corona de belleza en lugar de cenizas, una gozosa bendición en lugar de luto, una festiva alabanza en lugar de desesperación.  Ellos, en su justicia, serán como grandes robles  que el Señor ha plantado para su propia gloria.

Isaías 44:26 

Sin embargo, yo sí cumplo las predicciones de mis profetas. Por medio de ellos le digo a Jerusalén: “Este lugar volverá a ser habitado”, y a las ciudades de Judá: “Ustedes serán reconstruidas; yo restauraré todas sus ruinas”.

*foto sacada de http://lifeontheopenroad.blogspot.com/2013_09_01_archive.html

Tuesday, October 7, 2014

Camina- Camina: El Dios del throwback

Camina- Camina: El Dios del throwback: Las fiestas de cumpleaños me hacen feliz. Pienso que hay algo especial en el asunto de poder celebrar el hecho de que nacimos, de que esta...

El Dios del throwback

Las fiestas de cumpleaños me hacen feliz.
Pienso que hay algo especial en el asunto de poder celebrar el hecho de que nacimos, de que estamos aquí en el mundo, de que hemos sobrevivido un año más. Es por esto que por lo general planificamos  hacer fiestas o "garets" ,como le decimos en nuestra familia, cada vez que alguien cercano cumple. 

A través de los años se han planificado muchos "garets" con diferentes temas. Hasta ahora el más popular ha sido "I <3 the 80's". De hecho, tan reciente como el sábado pasado tuvimos uno.

En medio de los leggins, los moños hacia el lado, el mucho spray de pelo, las hombreras, el liner azul y lisptick rojo y rosa fucsia, con canciones de Air Supply, Maddona y Guillermo Dávila en el fondo.  Mientras observaba como los muchachos súper emocionados lograron conectar un ATARI, sí un ATARI, al TV para jugar Pacman y Donkey Kong como si fuese lo último en las consolas de juego, me inspiré. No fue tanto inspiración, creo que más bien fue una vez más Dios recordándome en medio de lo cotidiano cuán real y cercano es.  

Y pensé en cómo las cosas cambian, los tiempos cambian, uno mismo crece y va cambiando. Lo que hoy es lo más cool y deseado por todos, mañana es anticuado o para los más hipsters -"vintage".  En medio de todos esto recordé un hecho que hizo que pudiera dormir en paz esa y todas las noches subsiguientes. Dios no cambia.

Piénsalo! Dios era el mismo durante los 80' que es hoy! Antes de eso y después, a través de los tiempos él es y seguirá siendo. Y su misericordia para con este mundo loco que insiste en darle la espalda y luego echarle la culpa de todos su males se renueva cada día, desde el principio. Qué amor tan grande! Qué Dios tan maravilloso!

Esto no es todo. El ha prometido estar conmigo siempre. Aún cuando yo sea viejita él va a estar. El está  y estará con mis hijas. No importa lo que el mundo zumbe, Dios estará.
   
Charles Spurgeon predicó en un sermón en el 1856 algo que hoy en el 2014 sigue siendo verdad, 






Y Dios mismo nos dice en Isaías 46:4
4Yo seré su Dios durante toda su vida;hasta que tengan canas por la edad.Yo los hice y cuidaré de ustedes;yo los sostendré y los salvaré.