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Hola! Mi nombre es Charlotte. Amo a Dios y amo cómo me ama a pesar de mí. Su misericordia me ha moldeado y por Su gracia he tenido el privilegio de experimentar tantas aventuras. Nacida y criada en la Isla del Encanto, Puerto Rico. Actualmente resido y sirvo en el país de Uruguay a través de la Alianza Cristiana y Misionera junto a mi esposo y nuestras dos hermosas hijas. Siempre he disfrutado el escribir, no obstante en esta nueva etapa en la que me encuentro, siento más que nunca el deseo de hacerlo. No es que crea que tengo la vida más emocionante del mundo. Ni tampoco que mis experiencias están tan por encima que deben ser compartidas. ¡Qué va! Solo quiero escribir.Y si alguien lee y se siente entretenido, qué bien. Si alguno lee y se siente comprendido y bendecido, ¡mejor todavía!

Thursday, February 26, 2015

Perdidos… part deux

Los GPS son de Dios.  

Como escribí en la primera parte de este post, soy malísima con las direcciones, así que cualquier artefacto y/o aplicación que me ayude a llegar a mi destino es una bendición. 

En la vida cristiana muchas veces se hace la comparación entre un mapa y la Palabra de Dios. La Biblia como GPS. El lugar en el cual podemos encontrar la voluntad de Dios para nuestras vidas, el camino que debemos seguir.  

Peeeeeero, 

no es hasta que se nos presenta una decisión grande,
un cuchillo en el camino,  algo que puede cambiar el rumbo de nuestra vida, que esta imagen prueba su temple.

Debo tomar ese trabajo? Debo dejar ese trabajo? Debo mudarme? Dejar el país? Cambiar de iglesia?  Casarme con él/ella? Estudiar esto o aquello? Ser misionero? Pastor? Maestro? 

Y oramos y leemos la Biblia y todavía al final no estamos seguros de qué camino tomar.  

Por qué?


Mi humilde opinión  basada solo en mi propia experiencia con misma, es que hay algo más. No se trata solo de el destino o la decisión final.  Google maps guiándome del punto A al punto B. 

Si soy sincera debo aceptar que más que querer saber la voluntad de Dios para X o Y situación, lo que  verdaderamente quiero la mayor parte del tiempo  es que me revelen el futuro. No quiero un GPS, quiero un clarividente que me diga si hay o no rotos en la carretera, si habrán policias y cuantos, si se me va a reventar una goma o si tendré un accidente. Porque probablemente si supiera esto de antemano no saldría por la puerta. 

Ni Dios ni su Palabra funcionan así. Y Gloria a Dios que no es así!

Creo que hasta en esto se muestra el amor y la misericordia de Dios en nuestras vidas.  Y me parece que parte de no revelar su voluntad y planes de cantazo es porque nosotros no podemos manejarlo! No puedo manejar todos los detalles, yo no sé lo que él sabe. Yo no tengo su mente ni su visión. Nuestras perspectivas son diferentes. El es Dios… y yo no! Si lo hiciera, si revelara paso por paso dando detalles de cómo todos los eventos se irán desarrollando, creo que me encerarría en un cuarto en mi casa y nunca saldría.

En su amor y conociendo de qué estoy echa, Dios me da solo lo que necesito. Una pieza, un vistazo, lo suficiente para encender mi curiosidad e interés. Lo necesario para que aprenda a confiar en él, lo justo para producir en mí paciencia y alimentar mi fe.  En medio de esto el disclaimer de que en este mundo enfrentaremos aflicciones y pruebas, pero la promesa de que él estará con nostros hasta el infinito y más allá. Ok, Jesús no usó esta expresión exactamente, pero creo que no está muy lejos de lo que sí dijo. No? Bueno...

Esto me lleva a hacerme otra pregunta sobre la voluntad de Dios:

Por qué o para qué  quiero saberla?

Esto se queda pal próximo! 

To be continued….


Mientras tanto, qué opinas tú al respecto?

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